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Publicado August 22, 2019

Cuidando a un bebé

Por qué tener un bebé como niño anfitrión es tan especial

Por Vanessa Johana Villa Parra

Cuando empecé a pensar en convertirme en un au pair, tenía muchas expectativas sobre la experiencia. Pensaba en el idioma, conocer gente nueva y viajar, pero lo más importante que tuve en cuenta fue en la edad de mi niño anfitrión. Son muchos los factores a considerar al elegir a la familia anfitriona adecuada para vos, ¡y la edad de los niños es algo importante! Después de todo, mientras estés en Estados Unidos, los niños serán las personas más cercanas a vos.

 

Yo crecí con una hermana pequeña. Todos los días experimentaba algo nuevo: su primera sonrisa, sus primeros balbuceos, la primera vez que intentó caminar, su primera palabra… el tipo de cosas que te emocionan. Es increíble lo rápido que crecen, y es maravilloso verlos alcanzar metas. Esa es una de las razones por las que tomé la decisión de trabajar con un bebé.

 

Creando un vínculo con un bebé

 

Cuidar a un bebé significa tener la capacidad de amar incondicionalmente, ser valiente y tener paciencia. Los bebés necesitan que alguien les enseñe cómo funciona el mundo: cómo caminar, cómo hablar, pero, sobre todo, que alguien les enseñe cómo ser una persona amigable, encantadora y gentil. Tener un buen modelo a seguir es importante para determinar el tipo de persona en que se convertirá un niño.

 

No necesitás leer cientos de libros sobre bebés para conocer a tu niño anfitrión, porque un vínculo fuerte te permite saber exactamente qué quiere en cada momento. Los bebés te ayudan a mejorar tu capacidad de comunicarte sin palabras porque ¡sí, también podemos aprender de ellos!

 

Eligiendo cuidar a un bebé

 

Como au pair, he aprendido muchas cosas sobre la cultura americana: cómo perfeccionar el inglés, cómo prepararme para un viaje de fin de semana y cómo conocer gente; pero al mismo tiempo me he ido conociendo a mí misma. Mi bebé me enseña cuánto puedo amar a alguien que no está emparentado conmigo. Ella me enseña lo bonito que puede ser acurrucarse, o cómo una pequeña sonrisa puede transformar un día difícil.

 

Cuando empecé a entrevistarme con mi familia anfitriona, mi niña anfitriona aún no había nacido. Ellos estaban muy emocionados por conocer al bebé… compartir ese momento con ellos fue maravilloso. Cuando vi su primera foto, sentí que había estado esperándola durante mucho tiempo, aunque en realidad no lo había hecho. Ella crecerá sabiendo que la elegí antes de que viniera a este mundo y que la querré toda la vida.

 

La vida en Estados Unidos con un bebé

 

Lo que más me gusta de cuidar bebés es la sensación de libertad en el trabajo. Por lo general, debés decidir qué hacer en el transcurso del día; algunos días podés salir a caminar, ir al parque o al museo, o simplemente a correr con la mejor compañía (¡tu bebé anfitrión!). La mayor parte del tiempo, tu horario de trabajo es el mismo y por lo general trabajás de día, lo que significa que la mayor parte del tiempo como las noches y los fines de semana los tenés libres.

Cuidando a un bebé

Algunas personas dicen que cuidar bebés no es buena idea porque no podés practicar y mejorar tu inglés, ¡pero debo decirte que eso no es cierto! Rodeate de personas que puedan alentarte a mejorar tus habilidades lingüísticas, como por ejemplo au pairs de otros países que no hablan tu idioma nativo, o niñeras nativas de tu vecindario. Tené una mente abierta y no temas hablar en inglés con los demás. Construí una buena relación con tus padres anfitriones y hablá con ellos todos los días; aunque solo sea del clima, en definitiva, todo es útil. Y recordá que hablar no es la única forma de aprender. Podés ver la televisión, películas y vídeos en inglés. Si te gusta leer, intentá leer libros, revistas, periódicos o blogs en inglés. Eso te ayudará a aprender vocabulario nuevo y la gramática que usarás al hablar.

 

Actividades para hacer con un bebé

 

A veces, las personas piensan que cuidar bebés es un trabajo aburrido porque piensan que los bebés no hacen nada divertido, lo cual tampoco es cierto. Podés encontrar muchas actividades en el vecindario, como las clases de natación a las que podés ir con tu bebé (creeme, ¡es muy divertido!). También hay clases de música, en las cuales podés cantar junto a tu bebé (¡aunque creas que no podés hacerlo!), tocar instrumentos y conocer más personas, o uno de mis favoritos, que es la hora del cuento en la biblioteca local o en las librerías. En los cuentacuentos, usamos disfraces bonitos, tocamos la guitarra, leemos libros y cantamos. Todas estas cosas juntas son, literalmente, como un teatro para bebés. Cuidar bebés puede ser muy divertido, sólo necesitás encontrar las actividades adecuadas para hacer con ellos.

Cuidando a un bebé

En mi experiencia como au pair, he aprendido a conocerme mejor. Me he vuelto más independiente, segura y confío más en mis habilidades. Puedo decirte que tendrás días difíciles y a veces te sentirás triste. No todos los días serán maravillosos, pero cuando enfrentes una situación difícil, pensá en lo que te trajo hasta aquí, quién eras antes y en qué te has convertido. ¡Creeme, los días buenos serán más que los malos! Hacé de las situaciones difíciles una oportunidad para aprender sobre vos mismo. Te lo juro, no te arrepentirás de nada en este increíble viaje.

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